Archivo de la etiqueta: ansiedad

Hambre emocional

Tal vez te haya pasado alguna vez: comes, pero no tienes hambre. O crees tener hambre, pero tu estómago ya está lleno. ¿Por qué ocurre este fenómeno? ¿Cuáles son los motivos de tu necesidad de comer?

Se trata del apetito emocional, y en este artículo que hemos escrito para la página del Dr. Mercola, te explicamos no sólo qué es el apetito emocional, sino qué puedes hacer para evitarlo.

Continúa aqui con la lectura.

 

Descubre tu Personalidad Emocional

¿Qué significa ser una persona sensible? ¿Sabías que no tienes por qué ser tímida o tranquila para tener gran sensibilidad? Si quieres saber cómo manejar tu sensibilidad y aprender más sobre tus características emocionales, este seminario te ayudará a comprender mejor la relación entre sensibilidad, emociones y dolencias físicas.

Míralo y cuando termine no te olvides de dejarnos tu comentario aquí debajo. Queremos que nos cuentes qué te pareció y cómo puedes aplicar este conocimiento en tu vida.

¡Recuerda que es gracias a tus comentarios que podemos crear más programas diseñados especialmente para ayudarte!

Atención: este seminario es uno de nuestros regalos de Tiempo de Adviento, por lo tanto estará disponible para que lo mires solamente durante un período limitado.
¡Aprovecha la oportunidad! 

 

Cómo manejar la adicción a un alimento

Tal vez reconozcas esta situación: tienes antojo de comer pan, decides que solamente vas a cortarte una rodaja, y terminas comiéndote toda la baguette. Parecería ser que lo tuyo no es hambre, sino adicción.
No te preocupes, no te estás volviendo loca: las adicciones a la comida son más comunes de lo que parecen, y en este video te explicamos por qué.

 

Cuéntanos aquí debajo si tú crees tener una adicción a la comida, y por qué.

Cómo romper el ciclo de la ansiedad

Sin duda, la ansiedad en torno a la alimentación es uno de los temas más importantes que vemos día a día. Irónicamente, la ansiedad no existe solamente en una situación específica de peso y salud, sino que se repite a lo largo de todo el espectro de peso e imagen. Es decir, si tú quieres perder peso probablemente estés ansiosa porque quieres hacerlo en determinada cantidad de días o meses y tal vez pienses que no lo conseguirás. Pero seguramente estarás convencida que, una vez que logres quitarte de arriba el sobrepeso, te sentirás mucho mejor y la ansiedad se te pasará.
ansADVwebLamentablemente eso no ocurre: en mi experiencia, tengo muchísimas clientas delgadas y de cuerpo esbelto que han logrado llegar a su peso ideal. Pero no han logrado quitarse la ansiedad de encima y, en muchos casos, su nerviosismo se ha vuelto peor. Es que ahora temen subir de vuelta de peso, tener que hacer ejercicio o dieta todos los días por el resto de sus vidas, que la ropa nueva no les quede, que sus amigas se piensen que son unas flojas si ganan un par de kilos…

Como ves, la ansiedad no discrimina ni a gordas ni a flacas. Y tampoco se va cuando el espejo nos revela una imagen deseable, porque el problema no es el peso. Para liberarte de la ansiedad no necesariamente tienes que trabajar en tu aspecto físico – ¿acaso no llevas ya toda una vida chequeando tu imagen en el espejo, tratando dietas y programas de ejercicio nuevos, y todavía sientes esa inseguridad cuando ves una foto tuya o te miras en el reflejo de una vidriera? Entonces ya sabes que la estrategia de estar constantemente queriendo remodelar tu cuerpo no funciona.  Por eso es bueno preguntarnos, ¿si esta estrategia no funciona, por qué la seguimos haciendo?

Probablemente seguimos utilizando estas estrategias que no funcionan porque: (1) son las únicas estrategias que conocemos, (2) es a lo que estamos acostumbradas, y (3) es lo que los medios masivos y los avisos de productos de dieta y ejercicio quieren que creamos (¡compra este batido para adelgazar! ¡tíñete el pelo para parecer más delgada! ¡esta falda reduce tus curvas!).
A falta de conocimiento de otras alternativas, solemos caer en el hábito de seguir queriendo cambiar el cuerpo para quitarnos la ansiedad de encima – y seguimos teniendo el mismo resultado insatisfactorio.

La otra opción para trabajar la ansiedad no es la más conocida, pero al menos funciona (¡aunque sea a la larga y tengamos que tener paciencia!). Se trata de explorar nuestras emociones e identificar cuáles son nuestros miedos y creencias erróneas sobre imagen y alimentación. Cuando aceptamos este desafío y nos comprometemos a aceptarnos independientemente de nuestro peso, es que logramos salirnos de ese ciclo negativo de juzgarnos constantemente y vivir ansiosas. ¡Te invito a comenzar hoy tu jornada de liberación personal!